Nosotras paramos

El 8 de marzo es el Día Internacional de la Mujer, una celebración con más de 100 años de historia. Esta fecha nace en las primeras décadas del siglo XX, con las huelgas y protestas de las trabajadoras de la industria textil como antecedente. El 28 de febrero de 1909 se organiza en Nueva York el Día de la Mujer, convocado por el Partido Socialista de Estados Unidos en honor a las movilizaciones celebradas el año anterior.

Dos trabajadoras de la industria textil en huelga, 1910. (Foto: Wikimedia commons)

Sin embargo, fue Clara Zetkin, política comunista alemana, quien impulsó la idea de celebrar un Día Internacional de la Mujer Trabajadora durante la Conferencia internacional de mujeres socialistas celebrada en Copenhague en 1910. En esta reunión se acuerda que la principal reivindicación será pedir el voto para la mujer independientemente de su clase social o económica. Un año después, se celebra por primera vez el día de la mujer a nivel internacional, donde obreras y obreros exigen igualdad de derechos y el fin de la discriminación hacia las mujeres. Semanas más tarde, se produce el famoso incendio en la fábrica de la empresa Triangle Shirwaist donde mueren 146 personas demostrando así las pésimas condiciones en las que se encontraban las fábricas textiles. Este suceso se ha asociado erróneamente al origen del día de la mujer, si bien es cierto que impulsó la creación del Sindicato internacional de mujeres trabajadoras textiles.

Durante los siguientes años este día se siguió celebrando en diversos países realizando asambleas, discursos y manifiestos organizados por sindicatos y partidos. El 23 de febrero de 1917 (fecha que se corresponde con el 8 de marzo en el calendario actual) las trabajadoras rusas del sector textil deciden ir a la huelga desoyendo las instrucciones de las diversas organizaciones de trabajadores del país. Esta acción provocó una reacción en cadena en la que bolcheviques y mencheviques secundaron la huelga iniciando así la conocida Revolución de Febrero. Días más tarde, el zar Nicolas II abdicaba.

Trabajadores en huelga durante el primer día de la Revolución de Febrero, 1917 (Foto: Wikimedia commons)

Tras estos acontecimientos, el 8 de marzo queda indudablemente ligado a la lucha de las mujeres trabajadoras, aunque esta parte de la historia suele pasar desapercibida. En muchas ocasiones para hablar del origen de esta fecha se habla de acontecimientos que supuestamente tuvieron lugar el 8 de marzo de 1857 en Nueva York: El sindicato de trabajadoras de la compañía textil de Lower East Side sale a la calle a protestar y las manifestantes son brutalmente reprimidas por la policía. La socióloga e historiadora feminista Françoise Picq investigó estos sucesos para descubrir que posiblemente nunca existieron, no existen registros en las fuentes de la época y ningún periódico estadounidense mencionó una manifestación realizada ese día.

Se considera que este mito se crea para desvincular la celebración de su origen soviético, apareciendo una publicación sobre esta historia por primera vez en 1955 en el diario L’Humanité. La leyenda seguirá apareciendo en diferentes medios hasta que se asuma como verdad de la que nadie parece dudar incluso en nuestros días.

Conforme van pasando los años, cada vez más países van incluyendo la celebración del día de la mujer en sus calendarios. En 1975 la ONU celebra el Año Internacional de la Mujer y en 1977 la Asamblea General de la ONU invita a los estados participantes a proclamar una jornada como «Día de las Naciones Unidas para los derechos de la mujer y la paz internacional». Tras esto, queda institucionalizado el día de la mujer.

En 2011 se conmemoraron el centenario de esta celebración, después de todo este tiempo el 8 de marzo ha cambiado mucho.

En los últimos años se han convocado movilizaciones multitudinarias en una gran variedad de países, empezando por el primer Paro Internacional de mujeres en 2017. Durante este mismo año también aumenta la relevancia del 25 de noviembre, Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. Meses después, la multitudinaria respuesta a la convocatoria en Estados Unidos de la Women’s March inicia los preparativos para el segundo Paro Internacional de Mujeres que fue secundado en más de 70 países. Esta participación se repite en la Huelga Feminista convocada para el siguiente 8 de marzo del año 2019.

Paro Internacional de Mujeres en Santa Fe, 2017 (Foto: Wikimedia commons)

En España, el 8 de marzo se celebra por primera vez en 1936 por iniciativa de Dolores Ibárruri (también conocida como la Pasionaria), fecha que desaparece del calendario con la dictadura de Franco. Las mujeres no vuelven a manifestarse libremente hasta 1976.

En la actualidad, la Plataforma 8M organiza a nivel nacional las movilizaciones y actos en torno a este día, además de coordinarse internacionalmente con organismos de otros países. En España el auge del movimiento feminista de estos últimos años comienza en 2014 con las movilizaciones en defensa del derecho al aborto. La plataforma se crea en torno a los preparativos para el 8 de marzo 2018, tras ver como se lleva a cabo con éxito el primer Paro internacional en 2017.

En 2018 se decide convocar una huelga general, pero se plantean problemáticas a la hora de realizarla de forma clásica por lo que se organiza en cuatro ejes: huelga laboral, huelga estudiantil, huelga de consumo y huelga de cuidados.

Y así llegamos al 8 de marzo de 2020. Una vez más, se han convocado movilizaciones numerosos países, si bien este año al caer la fecha en domingo no se está hablando tanto de huelga sino simplemente de un día de reivindicaciones. El lema del International Women’s Day es “I am Generation Equality: Realizing Women’s Rights” junto con el hashtag #EachforEqual, el cual hace referencia a la diferencia que un individuo puede llegar a hacer.

En España y diversos países hispanohablantes se está siguiendo una iniciativa que las compañeras de RadfemTransinclusivo han creado llamada #8MPañueloRosa. Esta idea invita a que las personas transinclusivas lleven un pañuelo o brazalete rosa a las movilizaciones. Esta seña indicará a las mujeres trans que pueden contar con nuestro apoyo en el caso de verse en alguna situación tránsfoba que, por desgracia, ya se han dado alguna vez en espacios feministas.

Web | + posts

Estudiante de psicología en la Universidad de Extremadura. Feminista.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *