Los estudiantes de la Facultad de Comunicación de Sevilla muestran su apoyo al doblaje español

Los alumnos de las titulaciones de Grado de Periodismo y Comunicación Audiovisual muestran su apoyo hacia la industria del doblaje. En un estudio realizado durante el mes de noviembre, el cuerpo estudiantil ha sido tajante: a favor del doblaje en español, pero no a toda costa.

Ciento veinticinco alumnos de la Facultad de Comunicación de Sevilla, 69 de Periodismo y 56 de Comunicación Audiovisual, se confiesan cautivos del contenido audiovisual. La llegada de plataformas como Netflix, Amazon Prime o HBO no sólo ha revolucionado el contenido, sino también la forma de consumirlo.

 Es a causa de estas nuevas plataformas que podemos justificar que el consumo de contenido audiovisual por parte de los estudiantes de la Facultad de Comunicación sea tan habitual. En el siguiente gráfico mostramos (en verde los estudiantes de Comunicación Audiovisual y en rojo los de Periodismo) cómo la mayoría de la muestra recogida se decanta por la opción de “Todos los días”, quedando muy por debajo las respuestas de consumo más puntual.

El streaming –término anglosajón para la retransmisión en directo- se ha consolidado como el medio favorito entre los jóvenes. La ausencia de publicidad durante el visionado, la inmediatez de la totalidad de los episodios y la posibilidad del uso en dispositivos móviles han conseguido desplazar a otros medios tradicionales como la televisión. A este respecto, los encuestados eligen el contenido en streaming como primera opción, seguido a gran distancia por la televisión, el cine y los videojuegos. Podemos observar en los gráficos las respuestas de ambos grados universitarios, y, de esta forma, concluimos que la única diferencia representativa entre ambas carreras es el consumo de videojuegos, donde los estudiantes de Comunicación Audiovisual se han mostrado más identificados que los de Periodismo. Al contrario, precisamente, ocurre con el consumo en salas de cine, donde el número de futuros periodistas es mayor.

PREFERENCIA POR EL DOBLAJE ESPAÑOL

Las nuevas tecnologías permiten un amplio abanico de opciones de visualización. Entre ellas, se ha instaurado con fuerza una nueva corriente de visionado basada en la múltiple selección de la lengua empleada. Es decir, el usuario es capaz de decidir con plenitud en qué idioma quiere disfrutar la experiencia. Atrás quedan los imperativos de otra época en la que el doblaje en español representaba la única opción en el televisor. En ocasiones, las proveedoras del servicio en streaming ofrecen la versión original con o sin subtítulos, el idioma oficial del país desde el que se accede e incluso otras lenguas con subtítulos.

Una gran mayoría de los estudiantes encuestados se decantan por el doblaje en español. La comodidad del español como instrumento de transmisión es la opción favorita. Lejos, la versión original con subtítulos conserva un pequeño reducto de público toda vez que los adeptos a la versión original no representan una muestra significativa. La principal hipótesis realizada por el estudio situaba a los estudiantes de Comunicación Audiovisual en una actitud más reacia a consumir doblaje dado a su especialización en realización de contenidos. No obstante, vemos que se trata de una cifra mayor que los que consumen VOSE, aunque los estudiantes de Periodismo se decanten por el doblaje de forma más evidente.

NO TODO VALE

Los resultados obtenidos durante la percha de investigación son contundentes: los estudiantes de comunicación consideran de calidad el doblaje en español. Casi el 60% de los encuestados así lo afirman. Vemos una mayor evidencia en el sector encuestado de Periodismo, pero los estudiantes de Comunicación Audiovisual no se quedan atrás. Bien es cierto que la mayoría de estudiantes de este grado se han decantado por responder con indiferencia ante la pregunta, siendo así el doblaje español nada más que algo a lo que están acostumbrados a consumir, pero sin tomar demasiado tiempo en pensar en ello.

Al mismo tiempo, no conciben la idea de que el resultado final sea un fiel reflejo de la calidad interpretativa en los filmes internacionales. En este gráfico, observamos la misma representación de ambas carreras en todas las respuestas, a excepción de la última (NS/NC), en la que se encuentran más estudiantes de Periodismo, resultado que puede haberse dado por una menor especialización en el tema en comparación con sus compañeros de facultad.

Ante la proliferación de producciones audiovisuales ambientadas en Andalucía o protagonizadas por personajes de la región, los encuestados afirman haber consumido doblaje en andaluz. No obstante, el hecho de que estos papeles recaigan en actores no andaluces parece una tendencia consolidada. El último ejemplo mediático es Adiós (2019), la nueva película de Paco Cabezas, protagonizada por Mario Casas. El actor gallego consigue transmutarse en una especie de padre coraje sevillano al que el acento, a todo aquel familiarizado con el mismo, parece fallarle por segundos.

La estigmatización del acento andaluz y del propio individuo tanto en cine como en televisión no es una problemática reciente. A lo largo de las décadas, son incontables las películas que recurren a un arquetipo de andaluz seductor, burlón o rural. Una discriminación basada en tópicos arcaicos de la España de finales de los sesenta que perdura hasta nuestros días.

EL ACENTO COMO BARRERA LABORAL EN EL SIGLO XXI

Andalucía es uno de los destinos favoritos nacionales. A sus costas acuden individuos de todos los rincones del país. La tierra del flamenco, el sol, las playas y las divas del siglo pasado es tan rica en patrimonio artístico como auditivo. El andaluz, la variedad lingüística de la región, es uno de los más importantes reclamos del pueblo de Blas Infante fuera de sus fronteras. La profunda riqueza de sus variedades intrarregionales comprende todo un universo de ricos fonemas y expresiones propias.

A pesar de ello, los estudiantes de comunicación nacidos en Andalucía son conscientes de que a la precariedad del sector parece habérsele unido una nueva barrera laboral: el acento.

La concepción del andaluz como una malformación de la lengua española, atada a noción del mismo como un rasgo ligado a la ignorancia supone una traba fuera de Andalucía. En los confines de la Meseta Central, donde el seseo, el ceceo o el jejeo son poco más que blasfemia, el comunicador andaluz debe desprenderse de su legado cultural más primitivo.

DE CARA AL FUTURO

Este estudio, en su fase final, pretende conocer la postura de los futuros profesionales del mundo de la comunicación al respecto. En una profesión marcada por el desempleo, la precariedad salarial y la explotación sistemática, la disyuntiva de la renuncia al acento “no-canónico” es un elemento de primer orden. Los grandes medios de masas audiovisuales, en su afán homogéneo, destierran a aquellos incautos no dispuestos a cometer la mayor de las traiciones.

Los datos resultan reveladores. En función de la remuneración, estatus o proyección futura, una importante porción de los estudiantes estaría dispuesta a camuflar o neutralizar su habla natural. A la estela, la negativa a incurrir en esta práctica se mantiene firme entre una juventud que parece debatirse entre la espada y la pared del mundo laboral.

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Director de Revista Spotlum. Intento perseguir a Kapuściński en cada rincón.

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