La nueva ola de feminismo llega para quedarse

Debate feminista en el Hotel ME Madrid Reina Victoria. (Elena Torres, 2020)

Esta semana con motivo del 8M se han organizado diversas actividades en la capital española. Mujeres profesionales de diversos sectores creativos se han reunido para contar su experiencia laboral. Entre ellas: la rapera Mala Rodríguez, la banda de música Hinds, Ariadna Paniagua de Los Punsetes, la creadora de contenido digital Amarna Miller y las actrices Alba Ribas y Guiomar Puerta. Todas las participantes reclaman más visibilización durante todo el año y no sólo en el mes de marzo. 

Independientemente del sector al que pertenezcan, todas han sido víctimas del patriarcado. Ya sea en los festivales de cine o en los premios de música. Las mujeres son clasificadas por algunos medios según su imagen, su forma de vestir y de ir al evento. De manera que se las cosifica y se banaliza su trabajo.

Las productoras a la hora de dar un papel femenino en una serie o en una película, les exigen una serie de requisitos que en cambio, no se les exige a los hombres. De esta forma, no vemos a actrices de cincuenta años interpretando a mujeres de esa edad.

“No hay que asociar a la mujer con la imagen y al hombre con las ideas”.- Alba Ribas 

Tanto en el sector de la prensa como en el de la literatura también son infravaloradas. Han tenido que luchar porque se les respete un titular, una noticia o porque a su obra no se le atribuya el concepto de “es una obra creada por una mujer para mujeres”.

Pero este movimiento social e ideológico, que reivindica los derechos y reconocimientos que los hombres le privaron a las mujeres, es trivializado por las marcas de ropa. Estas aprovechan la oportunidad para hacer marketing y convierten al movimiento en algo más superficial, lo que dificulta el cambio.

Por otro lado, también el uso inadecuado de las redes sociales dificultan la transformación. Si se usan desde el respeto pueden convertirse en una herramienta de empoderamiento, pero si no lo hay, las críticas coartan la libertad del sector femenino.

Sin embargo, nos encontramos en “los nuevos años veinte”  y esta nueva ola de feminismo ya no hay quien la frene. Estas profesionales que hace unos años quisieron formar parte de estos sectores creativos controlados por hombres,  han luchado hasta conseguir hacerse hueco y ser ellas las creadoras de su obra, poniendo a la mujer en el sitio que le corresponde.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *