Feminismos 101

En los últimos años el feminismo ha pasado de ser algo marginal que sólo se trataba en algunos círculos para ser un tema de actualidad. Es fácil ver en los medios alguna noticia en la que se mencione algo al respecto, multitud de libros se han publicado y en las librerías encontramos secciones dedicadas exclusivamente. En definitiva, cada vez más personas se autodenominan feministas.

Chicas con una pizarra. (TRiver, 2007)

Todo el mundo tiene una opinión sobre el tema y no siempre son muy acertadas, hemos oído y escuchado frases o discursos sobre lo que supuestamente es el feminismo. Nos encontramos personas que opinan que es una moda, pasando por quienes piensan que es una tontería y llegando incluso a los que directamente lo comparan con el movimiento nazi.

Por eso mismo, he querido traer algunos conceptos básicos junto con las frases más típicas de aquellas personas que son contrarias al movimiento y la ideología feminista. De esta forma, espero que sirva de ayuda tanto para aquellas personas a las que el tema les resulte demasiado ajeno pero que quieran aprender, como para quien escuche estas ideas tan manidas y no sepa bien cómo responder.

Podemos comenzar con una frase ya gastada de tanto usar y que cualquier persona, se considere feminista o no, ha escuchado alguna vez. Se podría pensar que la expresión “el feminismo es lo mismo que el machismo” estaría ya en desuso o que sólo se escucharía en sectores conservadores, pero por desgracia no es así. En este caso, desmentir semejante afirmación es tan fácil como buscar la definición de ambos conceptos. Sorprende un poco que una idea tan fácil de desmontar esté tan extendida.

Existe una consigna bastante conocida que deriva de la anterior, ya que también se basa en la idea de que tanto el machismo como el feminismo son algo perjudicial. En los últimos años se ha hecho famosa no sólo por haber sido pronunciada por muchas personas de renombre, sino por la multitud de memes que ha generado. Esta frase no podría ser otra sino “ni machismo, ni feminismo: igualdad”. Como se ha comentado previamente, aquí se coge una afirmación con la que todos estamos de acuerdo: el machismo no es igualdad y se une a otro concepto: el feminismo no es igualdad, que no es cierto (o al menos no exactamente) pero que, al unirse con la afirmación anterior, se da por sentado que es verdadero. Se equipara el machismo al feminismo y se alienta a buscar algo supuestamente mejor: la igualdad.

Ahora hay que aclarar algo que tal vez a algunas personas les desconcierte porque podría parecer que se les da la razón a las ideas antifeministas, pero lo cierto es que el feminismo no busca la igualdad. El feminismo tiene como finalidad que las mujeres dejen de sufrir violencia y opresión por el hecho de ser mujeres, conseguir esto tendría como consecuencia la igualdad de condiciones y derechos. Por eso se llama feminismo y no igualitarismo, porque es un movimiento que surge como respuesta a la posición inferior a la que históricamente ha quedado relegada la mujer.

Siguiendo con la temática de la igualdad, llegamos a la categórica afirmación de “aquí no hace falta feminismo porque ya hay igualdad”. Partiendo de que esta premisa fuera real, lo cual no es cierto, y aquí ya no fuera necesario el feminismo, la realidad es que seguiría siéndolo mientras haya algún lugar del mundo donde la mujer sufra opresión y violencia por el hecho de ser mujer.

Existen muchas variaciones a partir de la idea expresada en la anterior frase, en una de las más utilizadas se compara a feministas de un país del primer mundo con feministas en países tercermundistas. Aquí lo que se busca es dividir entre un feminismo “bueno” y otro “malo”. Pero lo cierto es que hay una particularidad que se obvia al hacer este tipo de comentarios.

Debemos entender que la población femenina es la mitad de la población mundial y la mitad de 7.700 millones de personas da lugar a un grupo bastante heterogéneo. Hay dos conceptos que se utilizan mucho dentro del feminismo relacionados con dicha heterogeneidad: transversalidad e interseccionalidad.

La primera de estas palabras clave hace referencia al hecho de que se aplica en todos los aspectos de la vida, pues el feminismo trabaja con problemas que se dan en cualquier ámbito desde el laboral hasta el personal. Por otra parte, cuando hablamos de interseccionalidad, estamos señalando el hecho de que somos muy diversas y afrontamos diferentes problemáticas que se unen a las que ya se sufren por el hecho de ser mujeres. No todo aquello que se reivindica en el feminismo afecta por igual a todas, ya que varía en función de multitud de características como pudieran ser la orientación sexual, la clase social o el país de origen. Debemos tener claro que todas las reivindicaciones son igual de relevantes independientemente de a qué parte de la población femenina afecten.

Esta diversidad y heterogeneidad de las mujeres no sólo se refleja en la interseccionalidad y la transversalidad presentes en este movimiento social. Durante este artículo se ha hablado del feminismo en singular, sin embargo, no existe un único feminismo. Además de un movimiento social, es un conjunto de teorías con diferentes puntos de vista, por lo que deberíamos hablar realmente de feminismos. Existen muchos tipos, entre algunos de los más conocidos se encuentran el feminismo radical, el ecofeminismo o el feminismo negro.

Quedan todavía muchos más términos por comentar y casi la misma cantidad de frases que desmentir. Aun así, que sirva este artículo como base para empezar a entender qué es verdaderamente el feminismo.

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Estudiante de psicología en la Universidad de Extremadura. Feminista.

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